Equisetum giganteum de más de dos metros

Equisetum giganteum

La familia de las Equisetáceas (Equisetaceae), a la que pertenece esta especie, consta de un único género viviente ya que el resto de las especies y de toda la clase de las Equisoptidas, se extinguieron totalmente. Su origen debió remontarse al Devónico, hace unos 400 millones de años y su máxima expansión en el Carbolífero (300 millones de años aproximadamente).

Existe un numeroso registro de especies de esas eras, muchos de ellos gigantescos, llegando a alcanzar 30 metros de altura. La mayor diversidad de familias, y especies parece corresponder al Jurásico, en torno a los 100 millones de años.

Se ha encontrado en Argentina especies fosilizadas de un equiseto denominado Equisetum thermale bien conservadas en un entorno que debió ser de aguas termales de hace unos cien millones de años.

Muchos de los combustibles fósiles (Carbón principalmente) provienen del grupo de los equisetos y de los helechos arbóreos.

Equisetum giganteum es una de las pocas especies sobrevivientes de los arcaicos equisetos de los que apenas se registran unas 15 especies; por su tamaño, recuerdan el ambiente de las épocas arcaicas de la historia de las plantas.

Características del Equisetum giganteum

Equisetum giganteum tiene tallos de hasta cinco metros de altura con un diámetro que puede llegar a 5 cm.

Nudo del tallo de Equisetum giganteum mostrando las hojas

El tallo es estriado, hueco y tiene función fotosintética en todo su perímetro. Las hojas son vainas circulares terminadas en puntas negras de bordes blancos, esta estructura foliar rodea los nudos y no realizan fotosíntesis como en la mayoría de las plantas.

Si miramos el tallo con una lupa potente podemos apreciar puntos blancos, estos puntos son pequeños silicatos que la planta extrae del suelo y acumula en sus células a lo largo de las estrías.

E. giganteum no emite tallos reproductores y fotosintéticos separados sino que ambas funciones están juntas en ellos. Los órganos reproductores se encuentran en estróbilos terminales al final de los tallos y en las ramas circulares que arrancan en torno a los nudos.

La estructura de esta planta parte de rizomas (gruesos en esta especie) que crecen horizontalmente; los tallos son brotes verticales y las raíces, algunas de ellas adventicias, se hunden superficialmente en el húmedo sustrato

ramas del tallo de E. giganteum

E. giganteum tiene un área de espansón máxima en Brasil y Bolivia (uno de los sinónimos botánicos es E. bolivianensis); llega, hacia el sur, hasta Argentina y Chile y por el Norte hasta el sur de México.

Estos equisetos fueron fotografiados a los pies de un arroyo cubierto de plantas acuáticas en el entorno del Parque Nacional de Amboró.